Víctor Aragón
Tecnólogo. Investigo cómo la IA concentra poder y trabajo para devolverlo.
La tecnología no es neutral y la IA tampoco. Lo que se está jugando en las cadenas críticas, en los modelos de frontera y en los datos que alimentan todo eso no es eficiencia: es quién decide. Mi trabajo se mete en esa pregunta desde tres lados que no suelen conversar: investigación de política tecnológica, activismo por derechos humanos y no humanos, y narrativa audiovisual. Parte de una premisa incómoda: la autonomía digital no se pide, se construye.
Esos tres hilos comparten una misma hipótesis: la pelea por derechos se pierde o se gana en las herramientas. Qué software usa una organización, con qué modelo se decide una regulación, qué imágenes circulan sobre una causa: todo eso es infraestructura política. Por eso lo que hago tiende a ser open source, documentado y repetible. No por estética, sino porque si no se puede auditar y replicar, es otra caja negra más.