Pivot: leer en los ratos que no daban para leer
Las palabras vienen a vos de a una, grandes, en un punto fijo, y el ojo se queda quieto. Sirve para el bondi y también para el informe de cuarenta páginas que venís postergando. Le tirás un PDF, un ePub o un enlace y queda como libro con tu progreso. Está andando en pivot.vtoolkit.org; nada de lo que subís sale de tu dispositivo, y si preferís no confiar en eso, el repo se monta en tu propio servidor.
Pivot
Lector RSVP en español. Las palabras aparecen de a una en el mismo lugar, grandes, con la letra pívot siempre en la misma columna. Le tirás un PDF, un ePub, un TXT o un enlace y queda como libro con tu progreso. Se instala como app, funciona sin señal y nada de lo que subís sale de tu dispositivo.
Abrir Pivot ↗RSVP quiere decir presentación visual serial rápida, y en la práctica quiere decir esto: en vez de que tu vista recorra el renglón, las palabras vienen a vos de a una, siempre en el mismo punto de la pantalla. El ojo no se mueve. La palabra grande, enfrente, y la siguiente atrás.
Está andando en pivot.vtoolkit.org. Se abre, se usa, no pide cuenta ni registro. Trae un cuento adentro para que puedas probarlo sin subir nada.
Los ratos que no daban para leer
El bondi es el caso más claro. Leer en el teléfono parado en un ómnibus es una pelea: el renglón es corto, la letra es chica, el vehículo rebota y cada frenada te deja sin saber en qué línea ibas. Con una mano en el pasamanos, además, el scroll es un deporte.
Con RSVP la pelea desaparece. La palabra es grande y está siempre en el mismo lugar, así que el ojo no tiene que buscarla ni reenfocar en cada sacudón. No hay renglón que perder porque no hay renglón. La vista se cansa menos y el pulgar queda libre.
Pero el bondi es apenas el ejemplo más incómodo. Lo mismo vale para la cola del banco, los diez minutos de una sala de espera, la cama con la luz baja y una sola mano libre, o el pasillo de una oficina caminando despacio. Ratos de cinco minutos que no daban para abrir un texto largo, porque abrirlo y perder el hilo sale más caro que no leer.
Y hay un uso bastante menos romántico donde rinde igual o más: los textos que hay que leer sí o sí. El informe de cuarenta páginas, el pliego, el paper que venís postergando desde marzo. Pasan más rápido, cansan menos, y el progreso queda guardado, así que dejarlo por la mitad no significa empezar de nuevo mañana.
La palabra no va centrada
El detalle que hace que esto funcione. Si las palabras aparecieran centradas, el ojo se correría igual en cada una, porque el punto donde el cerebro reconoce una palabra no es su centro geométrico: cae un poco a la izquierda y se mueve con el largo. Ese punto es el pívot, y es la letra que aparece en rojo, siempre clavada en la misma columna.
Hay varias bibliotecas que calculan ese punto y ninguna es la verdad revelada. Pivot usa la escalera clásica por cantidad de letras, con los ajustes que le fue pidiendo el uso diario y algunas correcciones para el español:
- La puntuación de apertura no cuenta.
¡Dorotea!pivota comoDorotea, que es lo que se lee. Sin eso, cada exclamación e interrogación corre el eje justo cuando el texto se pone intenso. - Los acentos van adentro de la letra. Algunos ePub traen la tilde como caracter aparte, y ahí el pívot cae sobre la tilde en vez de sobre la vocal. Pivot normaliza el texto al abrir el capítulo.
- Las palabras muy largas no se encogen, se parten. "Dificultosamente" aparece como
dificultosa·y·mente,sin cambiar de tamaño ni de eje, cortando por sílabas del español con las reglas de la separación de imprenta: no se parten los dígrafos (ch,ll,rr) ni los grupos inseparables (pr,bl,tr).
Esas tres correcciones son las que hacen que la columna del pívot se sienta quieta, aunque cambie el largo de la palabra.
El ritmo
Un RSVP a intervalo fijo es una metralleta y cansa en treinta segundos. Acá cada palabra dura lo que tiene que durar: las cortas pasan más rápido, las largas se quedan un poco más, y los números y las siglas van más lentos porque se leen carácter a carácter en vez de reconocerse de un vistazo.
La puntuación española respira donde corresponde. El punto y los signos de cierre estiran la palabra un 85 %; el punto y coma y los dos puntos, un 50 %; la coma, un 35 %. Los signos de apertura también cuentan: un ¿ avisa que viene una pregunta y se queda un poco más. Los finales de párrafo tienen su pausa larga y su frame en blanco, que es el respiro que te deja procesar antes de seguir.
Si querés leer para entender y no para pasar, el modo comprensión agranda todas esas pausas: más tiempo justo en las fronteras, que es donde hace falta.
Y el número del slider es el número real. Si ponés 350 palabras por minuto, leés a 350: el motor calibra el capítulo para que las pausas y los blancos entren en la cuenta. Eso hace que el "minutos restantes" que ves abajo sea de verdad lo que falta.
Los presets son 250, 350, 450 y 600, y la velocidad queda guardada entre sesiones. Empezá cómodo y subí de a poco.
El texto completo, abajo
Arriba el RSVP, abajo el texto normal, con un divisor que arrastrás para darle más lugar a uno o al otro. Lo que ya leíste queda gris, la oración actual queda brillante y la palabra actual va marcada en rojo.
Sirve para bajar la vista un segundo, ubicarte y volver, que es lo que uno hace cuando se le fue el hilo. Y para saltar: tocás cualquier palabra del panel y el RSVP sigue desde ahí.
El panel está hecho para leerse con la vista quieta. La marca de la palabra actual sólo cambia el color, nunca el grosor ni el tamaño, así que el párrafo no se reacomoda debajo de la mirada mientras avanza.
Si preferís un solo panel, también se puede: sólo RSVP, o sólo texto.
Lo que le podés tirar
- PDF. Los reconstruye por párrafos, saca los encabezados y pies repetidos, y toma los capítulos del índice del documento. Los PDF son caprichosos por naturaleza y algunos salen mejor que otros; los de texto corrido salen bien.
- ePub. Es el que mejor anda: identifica los capítulos y respeta el orden de lectura del libro.
- TXT. Directo.
- Enlaces. Le pasás la URL de un artículo y extrae el texto, sin menús ni banners.
Y hay una manera de mandarle cosas que conviene explicar con cuidado, porque no es la que uno espera. En Android, cuando instalás Pivot (el "agregar a la pantalla de inicio" del navegador, una sola vez), la app pasa a vivir en el menú de compartir del sistema, al lado de WhatsApp, Gmail y Drive. Ojo con la palabra: no es compartir tu lectura con alguien. Es al revés, le mandás algo a la app.
A partir de ahí no hace falta ni abrirla. Estás en el gestor de archivos con un PDF, tocás el botón de compartir de siempre, elegís Pivot en la lista, y el archivo ya es un libro de tu biblioteca. Igual con un link desde el navegador, un texto desde donde sea o la foto de una página, que se convierte en texto ahí mismo, en tu teléfono. Y si en ese momento no tenés señal, queda esperando y se procesa solo cuando vuelve la red.
Cada cosa que le mandás queda como libro con su progreso. Al abrir la app, el primer botón es "continuar leyendo" y volvés a la palabra exacta donde quedaste. La biblioteca se exporta e importa en JSON, así que pasarla a otro dispositivo es un archivo.
Y como es una PWA instalable, después de instalarla se comporta como cualquier app del teléfono: ícono propio, pantalla completa, y andando sin conexión. Los controles funcionan desde los auriculares y con la pantalla bloqueada, y vibra suave al cambiar de párrafo.
Y en la computadora
Todo lo anterior habla del teléfono porque ahí es donde más se nota, pero Pivot es una página web: se abre igual en la computadora y ahí gana otras cosas.
La vista dividida rinde más en una pantalla grande: podés darle bastante lugar al texto de abajo y usar el RSVP como guía, en vez de al revés. Y tenés el teclado, que es la mejor manera de manejar un lector así. La barra espaciadora arranca y frena, las flechas van y vienen palabra por palabra, R reinicia el capítulo y Escape cierra y vuelve a la biblioteca. Con eso alcanza para leer un rato largo sin tocar el mouse.
También se instala: Chrome y Edge de escritorio ofrecen instalarla, y queda como una ventana propia, sin barra de direcciones. La biblioteca, eso sí, sigue siendo por dispositivo: los libros del teléfono no aparecen en la computadora. Para pasarlos está el export a JSON.
Nada de lo que subís va al servidor
Esto es lo que más me importa dejar claro, porque cambia lo que significa subir un documento.
Pivot es una PWA: la aplicación entera corre adentro de tu navegador. El servidor sólo hace dos cosas, y las dos son de ida y vuelta: convertir un PDF o un ePub que le mandás y devolverte el texto, y bajar una URL y devolverte el artículo. No escribe nada a disco. No hay base de datos. No hay cuentas.
Tu biblioteca vive en el almacenamiento de tu navegador. Los libros, el progreso, las estadísticas, los ajustes: todo ahí. No hay ningún endpoint para pedir los libros de otro, porque no hay libros guardados en ningún lado. No hay nada que borrar del servidor porque nunca se escribió nada.
Lo que se paga por eso, dicho de frente: la biblioteca es por dispositivo. El teléfono y la computadora no comparten libros, y si limpiás los datos del sitio en el navegador, se borra. Para eso está el export a JSON.
O montátelo vos
Si mi palabra no te alcanza como capa de confianza, no hace falta que me creas: el código es abierto, con licencia MIT, y se levanta en cualquier lado.
cd pivot && pip install -r requirements.txt
uvicorn main:app --host 0.0.0.0 --port 8767
Y ya está andando en tu máquina. Para un servidor de verdad hay un Dockerfile y un docker-compose.prod.yml listos, con el contenedor sin privilegios, filesystem de sólo lectura y límites de memoria y CPU.
No hay base de datos que administrar ni volumen que respaldar: el servidor es stateless, así que operarlo es levantar un contenedor y olvidarse.
Y si lo que querés no es la app entera sino la lectura rápida adentro de otra cosa, el núcleo está pensado para eso. rsvp-core.js es un módulo ES puro, sin dependencias y sin tocar el DOM: exporta el cálculo del pívot, el tokenizador que respeta párrafos, el corte silábico y la detección de oraciones. Se importa y se usa. El backend son dos endpoints. Está abierto con todas sus posibilidades y lo que eso representa: metelo en tu proyecto y hacé lo que quieras.
Probalo
pivot.vtoolkit.org. Abrilo, dale play al cuento que viene adentro y subile la velocidad hasta que te incomode. Después bajala un poco: ahí está tu ritmo.
Si te sirve, instalalo desde el navegador y compartile el próximo PDF que te manden. El código está en GitLab.